viernes, septiembre 15, 2006

La rutina de las princesas


Gracias Alba, por haber captado de nuevo, como sólo tú sabes hacerlo, un pedazo de intimidad única e irrepetible, con el encanto de lo entrañable que siempre imprimes a todo lo que escribes.
Gracias Davi, por haber tejido un mosaico de vidas coloreadas sólo con las pinceladas que querías de amargura y de una leve esperanza en el futuro, con ese final esperanzador y optimista, de dejarlo todo, de ir a contracorriente y alcanzar por un momento la felicidad, o al menos intentarlo.
Gracias a André y a Ana, por llenar de humor su visión de lo cotidiano, por hacer reír y quitarle dramatismo a las otras historias compartidas, a las queyo mismo aporté mi grano de tristeza.
Y gracias también a Andreu, por mostrarnos un día de su vida diaria, del día a día, por darle ese encanto y esa fascinación por lo cotidiano. Gracias a todos.

Cuando Andreu y yo ideábamos todo esto, mi idea siempre fue la de obtener trabajos como el que Ana ha hecho esta vez, una persona que fotografía su vida diaria y nos dice "así veo yo el tema de esta semana".

Y así ha sido.

jueves, septiembre 14, 2006

El mundo cotidiano

Como en el mundo cotidiano, el Epicentro hizo su efecto una semana más, y terminó por componer un mosaico de impresiones y vivencias diferentes.

El propio Epicentro se ha hecho cotidiano en nuestras vidas y eso es una gran alegría para mi, ha sido poder ver cómo un sueño pequeñito se va haciendo realidad gracias a la aportación de seis personas especiales.

Espero que Epicentro siga formando, durante mucho tiempo, parte de nuestro mundo cotidiano.

miércoles, septiembre 13, 2006

Desde el principio...

Bueno, alguien tiene que escribir algo o decir algo, de alguna forma se tiene que empezar, y que mejor forma de empezar este blog que por el principio, por el momento en que seis personas decidieron comenzar a compartir su arte, decidieron dar rienda suelta a su imaginación.
O tal vez sería mejor empezar por el final, el final... no, me corrijo, aún no hay final, sería más correcto decir: empezar por el presente, por el cine, empezar por felicitarlos a todos por las obras de esta semana.
O tal vez empezar por mí, y decir que aunque estoy muy contenta de estar aquí, comienzo a notar que la sequía de inspiración que a veces me persigue se hace presente, pero sea como sea voy a seguir formando parte, voy a seguir acercándome al epicentro, sobre todo porque me gusta formar parte de él y que forme parte de mí.
O tal vez debería empezar por callarme, que siempre hablo más de la cuenta.