jueves, septiembre 14, 2006

El mundo cotidiano

Como en el mundo cotidiano, el Epicentro hizo su efecto una semana más, y terminó por componer un mosaico de impresiones y vivencias diferentes.

El propio Epicentro se ha hecho cotidiano en nuestras vidas y eso es una gran alegría para mi, ha sido poder ver cómo un sueño pequeñito se va haciendo realidad gracias a la aportación de seis personas especiales.

Espero que Epicentro siga formando, durante mucho tiempo, parte de nuestro mundo cotidiano.